jueves, 9 de julio de 2009

Dejando atrás la India

Son las 4 de la mañana y estoy en Bangok. Mañana nos levantamos pronto y aquí estoy todavía cuando debería estar sobando :p
Pero no quiero irme a dormir sin antes poner una reflexión final sobre la India para así poder seguir escribiendo sobre el lugar actual donde me encuentre, pues si no luego, se me acumulan las tareas.

Nueva Delhi para mí es una ciudad de paso, jamás la recomendaría como lugar turístico. Independientemente de la missería que allí puedas ver, es algo con lo que cuentas y más o menos te haces una ídea, aunque luego por supuesto la realidad supera con crece la idea que pudieras hab er hecho. Pero la cosa es que para lo que no estás preparado y resulta de lo más incómodo y agobiante, es a que te avasallen en el sentido de que es un continuo capear con la gente que trata de darte un servicio, que no has pedido, ni quieres, ni te interesa. Es un continuo estar en alerta ante los intentos de timos. Y es una incomodidad enorme al escrutinio descarado de tu persona de arriba a abajo.
En Nueva Delhi hubo un acontecimiento, que como bien describió Carlos, nos recordó a una peli de zombies. Zombies que de pronto ver seres vivos y se van todos a por ellos. Pues igual nos sentimos el últiimo día al bajar de tren e ir a por un taxi. Una marabunta de hombres se nos echaron encima para que los eligiéramos. Tuvo que intervenir la policía para poner órden y todo. Así que lo dicho, mi experiencia personal de Nueva Delhi es que no lo recomendaría para nada como lugar turístico.

Agra en cambio es otra cosa y ha cambiado mi concepto sobre la India. Pues estaba tan decepcionada que renegaba del país entero.
En Agra para empezar con decir no a la quinta vez, más o menos bastaba. La ciudad es preciosa, más limpia y la gente parece algo más amable.
Me encantó el Taj Mahal, es un monumento digno de ver.
El fuerte también resultó interesante. Lástima que no lo tengan todo lo bien ciudado que deberían.
Y aunque en la estación de Agra nos tocó estar duranto 3 horas lleno de gente, la verdad es que no nos agobiaron, en compración con Delhi, casi nada.
Los niños iban y venían pidiéndote cualquir cosa. Y aunque el corazón te decía que les dieras, la cabeza te razonaba que podía suponer luego una marabunta de más muchachos intentando sonsacarte lo que sea. Y como decía Carlos,teniendo que estar tantas horas como teníamos que esperar, no era plan.
Pero me daba una pena horrible verles como se peleban por una botella de fanta que alguna niña había conseguido y su hermana mayor intentaba quitársela a base de empujones.
O ver al niñito de 7 años llevar a su hermanito de tan solo unos meses pidiendo limosna y verle tumbarse en el suelo con el bebé y dejar al bebé en el suelo. Se te cae el alma a los pies.
Tengo una cuenta pendiente con la India, y al final me quedo con ganas de conocer más.

Y como en días posteriores paso de reeleer lo escrito y corregir mis errores tipográficos porque son las tantas y mañana madrugar para adentrarme en la parte vieja de Bangkok

Saludos

2 comentarios:

  1. Gracias por llamarme por teléfono ayer, menuda sorpresa me distes me alegrastes el día. Besos y cuidate.

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  2. Jo Sonia, desde luego leyendo tu ultimo parrafo se te cae el alma a los pies y hasta las lagrimas. Besotes y cuidaros mucho mucho!

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