viernes, 25 de agosto de 2017

Pompeya

Llegamos a Nápoles sobre las 19:30. Tengo que decir antes de seguir, que aquí la conducción es sin ley. Los "Stop" debe ser algo meramente decorativo. Las líneas continúas en la carretera no delimitan nada realmente para ellos. Ellos adelantan donde quieran aunque pongan en riesgo la vida de los demás. En carreteras de tres carriles, jamás van por la derecha del todo, eso se lo reservan solo a los camiones. Así que nada, han debido flipar conmigo al verme parar en los pasos de peatones para ceder el paso, hacer los "stop" correctamente. Y conducir por la derecha del todo. Es más, incluso facilitaba incorporación. Creo que eso no lo han visto nunca.
Dicho esto.
Llegamos a Pompeya desde Nápoles en 30 minutos. Nos alojamos en el B&B angels. Debo decir que muy recomendable. La atención exquisita. La dueña fue una mujer encantadora y simpática que nos atendió y ayudó mucho. Pudimos dejar el coche guardado en el parking, y nos hizo el favor de poder dejar el coche hasta la hora que quisiéramos al día siguiente pese a que el check out era por la mañana. La ubicación perfecta, muy cerquita de las ruinas y de un Carrefour express al que fuimos por la noche andando para aprovisionarnos y cenar.
Dormimos muy bien y el desayuno por la mañana que la dueña nos ofreció súper completo.

Tocaba ir a las ruinas. Abrían a las 10, llegamos poco después y enseguida entramos.
Pero antes de acceder, expuesto en la entrada, cuerpos enterrados en lava. Ponía los pelos de punta pues se podían apreciar en algunos el cráneo y los dientes. La posición de esos cuerpos revelaba el horror que tuvieron que vivir.

Nos adentramos en las ruinas.

Cuando entras ahí y ves esa grandiosa ciudad, te das cuenta de lo bien que se lo habían montado,  lo bien que vivían y el poder que tenían. Casas muy bien alineadas. Casas altas, casas bajas, casas más lujosas y las no tan lujosas. Termas impresionantes. Baños exquisitos en los se podía vislumbrar que no escatimaban en detalles.
Impresionante lo que llegaron a crear. Mucha opulencia.
Esos frescos, algunos de ellos permaneciendo pese al tipo. Otros restaurados y otros perdidos para siempre pero que dejaban algún vislumbramiento de que allí estuvieron.
Los mosaicos en el suelo, toda una obra de arte.
La ideología de las calzadas me pareció fabulosa. Unos caminos empedrados, y con una especie de "paso de peatones" pensados para facilitar el paso a las personas de una acera a otra, y pensado para que justo entrara el carro.

Las ruinas no es solo verlo desde fuera ( era lo que yo pensaba). El poder adentrarte en sus casa e imaginarse como era y como vivían, hace que admires aún más  una civilización muy bien estructurada.

Se nos fue en recorrerlo unas 4 horas y media. Y bajo el calor sofocante de agosto, muy de agradecer las tantísimas fuentes que tenían a lo largo del camino.

Hay algunas de las casas que para acceder van con horario, pues tienen que estar controlados por el aforo, así que hubo una de las casas que teníamos en la lista visitar, que no pudo ser. Pero no es para nada preocupante pues hay muchísimas casas para visitar . Mi consejo, haceros con un plano, trazar una ruta y marcar las casas que os sean prioritarias. .
Pondré una foto del tramo que hicimos nosotros. Creo que estuvo muy bien y vimos lo.kas importante.

Tras la visita tocaba ir a por el coche.  Eran sobre las 14:30, comimos en una pizzería ( otra vez) y fuimos a por el coche. Queríamos subir al Vesubio. Así que nos pusimos en marcha. Pero cuando llegamos a la falta de éste, el acceso estaba cerrado :( ya nos había dicho la dueña del B&B que seguramente estaría cerrado por el terremoto que había habido un día antes de llegar nosotros no muy lejos de Pompeya. Y que por seguridad, ahora se encontraban espectante por si el vesubio "despertaba". Así que nuestro gozo en un pozo, y más cuando vimos gran parte de la falda del vesubio quemado por un reciente gran incendio que habían sufrido.
Así que nada, de vuelta el coche nos encaminamos a Roma. 2 horas 40 minutos de carretera. No conducen bien, pero por suerte tienen unas autopistas muy buenas. Además era todo recto, no encuentras curvas, desde luego no como las de España, así que incluso el trayecto era un poco royete pues era todo hacia delante. Pero yo con la música me entretengo.mucho, así que di la paliza a Jorge buena parte del trayecto con "Pink"
Llegamos a Roma. Teníamos que llegar antes de las 21 horas o nos cobraban 20€ extra por llegar tarde. Así que conseguimos llegar a tiempo al B&B la voltiera. La mujer que nos atendió muy agradable, pero eso si, no hablaba ni español ni inglés, así que la comunicación me resultó muy difícil. Menos mal que Jorge pillaba mejor el italiano y me iba descifrando.
La mujer nos tenía preparado un mapa, cosa que agradecí mucho pues pudimos trazar intinerario. La mujer nos explico que autobús coger y donde bajar, fue de mucha ayuda. Además nos vendió dos billetes que tenía ( 1'50 cuestan) pues no siempre se podían comprar en el autobús. Y efectivamente al día siguiente a la vuelta, tuvimos que comprar los ticket en una tienda de ultramarinos.

Excepto por el detalle de poder comunicarnos en un idioma, la habitación estaba muy bien, el coche quedaba en el garaje y de ubicación genial.

El segundo día era la visite de la grafiosa Roma. Pero por ahora lo dejamos hasta aquí. Qué mañana nuevamente toca madrugar