domingo, 19 de julio de 2009

Koh tao: El paraíso deslucido

Situado en el golfo de Tailandia. Pequeño paraíso invadido por multitud de turistas especialmente amantes del submarinismo.

Un lugar realmente paradisiaco. De arena blanca y fina, de aguas cálidas y transparentes. Mucha vegetación y preciosas montañas recubiertas por un verde intenso.
Un entorno bellísimo el cual desgraciadamente desluce un poco debido al escaso cuidado que tienen tanto los lugareños como los turistas.

SE tiene poco respeto por el medio ambiente y parece que el estar de vacaciones significa relajarse de tal modo que ni siquiera hago el esfuerzo de buscar un cubo de basura para arrojar mis desperdicios.

ES una pena que te estés dando una vuelta por la orilla y tengas que ir esquivando continuamente todo tipo de basura. Te encuentras incluso botellas de cristal con el peligro que ello conlleva

La gente de allí, ya que además viven especialmente del turismo, deberían cuidar más esas cosas poniendo para ello más papeleras o simplemente recogiendo la basura que poco a poco se va amontonando por los veraneantes a última hora de la tarde.

Luego está el tema de las edificaciones. Chabolas andrajosas y llenas de porquería que usan de escombreras a pie de playa hacen que también desluzca y pierda encanto el lugar. Creo que podrían montarlo bastante mejor

Pero detalles y quejas aparte, Koh Tao es una isla en si preciosa y llena de vida, tanto fuera del agua como dentro. Hay muchísimas actividad, el turismo no deja de fluir. Koh Tao está siempre lleno de gente de todas partes del mundo, es como el paraíso de los mochileros y hippies, vas a tu aire, vienes y vas, opción de alojamiento súper económico, comida barata, mucha fiesta y submarinismo a buen precio para aburrir.

Hay muchísimas escuelas de submarinismo, por lo que ofertas tienes unas cuantas. Es uno de los lugares del mundo, si no es el primero es el segundo, junto con Australia, donde más cursos de submarinismo se saca. Y es que Koh Tao vive de eso principalmente y tiene la vida que tiene gracias a eso.



Aguas transparentes a 29 ºc, una gozada de temperatura, apenas necesitas ponerte el traje de neopreno. La vida marina es impresionante. La cantidad de coloridos y variedad de peces es incontable. Sus profundidades marinas son espectaculares. Y si además tienes suerte, incluso te puedes topar con algún tiburón ballena (lástima que nosotros no tuviéramos esa suerte) Pero me quedo al menos con la imagen de ese fondo marino cuando hicimos el descenso de 30 metros. Esa imagen mirando hacia arriba y viendo toda esa cantidad de vida quedara grabada en mi memoria como una de las imágenes más bellas que he presenciado.

Una de las cosas que también me gusto mucho de Koh Tao, fue la libertad de los perros a campar a sus anchas como en Bangkok. Pero aquí además, son un atractivo para los turistas porque estos perros callejeros son de los más cariñosos y nobles que yo haya visto nunca.

Allí da gusto ver a los perros. No les falta comida porque se tumban bajo las mesas de los restaurantes y siempre algo cae. Cariño tampoco les falta, porque si no es un turista, es otro turista el que lo acaricia, y de todos modos, la gente de allí también los trata muy bien. Son libres y nadie se mete con ellos ni pone caras raras cuando se meten disimuladamente en los restaurantes para mendigar un poco, o en el mar con los turistas o a juguetear en camada con otros perros en la playa. Es un gusto verlos tan felices y que se les respeta.

No me quiero explayar más. Solo decir que me he quedado con ganas de conocer más escondites de Koh Tao. También de hacer submarinismo pero con mejor tiempo, pues hemos tenido mala suerte y el tiempo no ha acompañado todo lo bien que se supone que corresponde al lugar y a las fechas. Así que nada, este sitio me lo guardo como uno para aconsejar si te gusta el submarinismo. Y me lo guardo también como un futuro destino de vacaciones.

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